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Etiqueta: Redes Sociales

El caos ‘Facebook’

Según me voy adentrando dentro del universo Facebook, más me parece un caos completo, relleno de notas lanzadas al azar sin ton ni son, de fotografías de personas que no conozco, mientras que me encuentro con otras cosas que no debería hallar o que me localizan sin que yo lo haya deseado.

Porque no podemos sustraernos a ser cazados dentro de esta Red Social, condenados a descubrirnos en nuestros deslices, por los errores de otros o, más torpemente, de los nuestros. Hay personas que huyen de añadir a su Facebook a sus hermanos o hermanas, como si ese acto consciente evitase lo inevitable, que agregando a sus primos o amigos comunes, tiendan un puente para que el hermano negado descubra la atareada vida social que su hermano trata de ocultar.

Y qué decir de aquel conocido del que no queremos profundizar en su vida, huyendo de él como de la peste ante su antipatía, o los viejos amigos que dejaron de serlo por nuestro azaroso destino y que siguen conectados a nosotros por un pequeño enlace a otro amigo de toda la vida. Por supuesto que un capítulo aparte merecerían nuestras compañeras sentimentales, unidos a nosotros y a nuestras vidas (o viceversa) por el hilo fino de esta web que nos condena a cargar con nuestro pasado como si fuésemos Sísifo, cuando anteriormente «pasar página» era tarea de unos cuentos días sin saber los unos de los otros.

Somos emperadores desnudos, inconscientes en la mayoría de los casos, que ejercemos un lento striptease emocional y personal, haciéndonos fans de actores, series, películas, personajes, músicos, artistas, instituciones, diarios, páginas webs, fenómenos y «fenomenas» a los que invitamos a otros a unirse con la mera publicación en nuestro perfil. Al fin y al cabo, todo es un engaño porque no tiene más valor declararse fan de Supercoco que de Mafalda, de El Padrino, o el más escatológico Tony Montana «Scarface», que de House M.D. Todas nuestras aficiones centralizadas en un mismo sitio web, expuestos quizá al escrutinio y reprobación de nuestros amigos, familiares y conocidos; declarándonos culpables sin quererlo o aparentando justo lo que no somos conscientemente.

Pero Facebook, cual Ariadna, va tejiendo nuestras redes, condenándonos a nuestros comentarios sobre el trabajo y nuestras aficiones, declarándonos «allí estuve yo e hice esto», como si nuestra vida expuesta fuese una necesidad en esta Web 2.0, ya que en la Internet ubicua, la transparencia personal, más allá de la empresarial, fuese más una obligación que una necesidad. Sin embargo, caemos en nuestra propia trampa, impulsados por nuestra necesidad de estar comunicados, unidos en comunidad con nuestras amistades y amigos, sintiéndonos una parte de algo como si nuestro perfil fuese nuestra vida y nuestra actividad dentro de él parte de nuestras relaciones sociales construidas como si un castillo de naipes se tratase, destinados a sucumbir sobre su propio peso.

A pesar de todo, esta Red Social creada por universitarios, construida como un tablón de comunicaciones personal hacia el mundo, también persigue otros fines como es el confundirnos para que utilicemos justo lo que ella desea. Es su fin e idiosincrasia después de todo, la rentabilización de su uso más allá del músculo del tráfico que le generamos y el ofrecerle nuestras vidas a cambio de muy poco. Las aplicaciones acceden a nuestros datos personales,  Facebook se reserva el derecho de uso de nuestras fotografías y vídeos, mientras nosotros lo deseamos tratando de alcanzar Eldorado de una nueva interacción social más expansiva o al menos graciosa. Al mismo tiempo, se nos invita a realizar un test sobre algo, tal vez nuestra inteligencia, y acabamos fuera de esta Red Social rellenando casillas hasta percatarnos que el test estaba en el extrarradio y que nos hemos desplazado a un sitio web que pagó a Facebook para engañarnos.

Sin embargo, los confundidos somos nosotros, expuestos e inocentes; aceptando la corriente de la cual no podemos huir pero en la que tal vez no debiésemos estar. Deconstruyendo nuestras vidas para encajarlas dentro del universo Facebook construido bajo el caos más absoluto que extrae nuestra información para ir completando nuestro perfil siendo ofrecido a técnicos de marketing. Tal vez seamos unos insensatos, ovejas en un rebaño que nos arrastra, para simplemente tratar de sacarnos los cuartos o, al menos, dejarnos comprometidos en un aprieto.

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La era de la sobreinformación (sobre ti)

Hace ya unos meses, distintos medios de comunicación distribuían un teletipo de la Agencia EFE bajo el titular Miles de jóvenes intentan mostrarse originales en internet cediendo su intimidad. En él, dedicado a la red social española Tuenti, se recogía una nueva tendencia de los más jóvenes a exponer cada vez más su intimidad, mostrando y compartiendo fotografías o comentarios un tanto subidos de tono. Dentro del artículo, Tuenti se defendía asegurando que los niveles de exposición de este tipo de contenidos, se regulaban dentro de la página web y que incluso se disponía de un equipo que monitorizaba las fotografías y comentarios y si se detectaba algo improcedente se eliminaban. Por otro lado, en agosto de este mismo año, el diario Levante-EMV publicaba un reportaje dedicado a este hecho en el que los jóvenes se mostraban en ocasiones semidesnudos en ciertas páginas webs, blogs o fotologs concluyendo que tal vez el daño que estos jóvenes se estaban autoinfligiendo pudiera ser irreparable en un futuro inmediato o, tanto peor, a largo plazo.

Recientemente, Jon Favreau, asesor del reciente presidente electo de los EE.UU. Barack Obama, se tenía que disculpar por la publicación de una fotografía en la que se le veía en una fiesta en pose provocadora con una figura a tamaño real de la rival del senador Obama y, al limón, elegida como Secretaria de Estado de su próximo equipo de Gobierno Hillary Clinton. La fotografía de Favreau había sido recuperada y difundida a través de la red social Facebook, y su caso no se aleja del caso de Kevin Colvin que fue despedido tras el descubrimiento por parte de su jefe de una fotografía suya bastante compremetedora publicada en la misma red social.

Parece seguro, por tanto, que hoy en día, nos encontramos ante un nuevo reto. Un nuevo desafío sobre la nueva definición de lo que debe ser considerada como nuestra privacidad y cómo debemos defendernos ante la socava de nuestro anonimato.Ya no es suficiente con defender la privacidad sobre la información que se publica en la Red desde las Administraciones Públicas o por el hecho de convertirse en un fenómeno mediático dentro de la Red; no, hay que dar un paso más allá y, aparentemente, tomar la consideración de adoptar el anonimato como una actitud frente al control perpetuo que sufrimos en nuestras actividades en la Red.

La red social Facebook o el buscador Google son, por motivos dispares, los máximos exponentes actualmente sobre las implicaciones que sus actuales modelos de negocio tienen sobre la privacidad de los usuarios. Sobre Google, mucho se ha publicado y las propias Administraciones ya han tomado sus cartas sobre el asunto, sin embargo el fenómeno de Facebook es completamente nuevo, ha evolucionado horrendamente rápido y desde las instancias políticas o bien se le utiliza o bien se le tiene miedo. El hecho es que todo lo que Facebook puede aportar al usuario, lo hace intentando encontrar un modelo de negocio viable y por supuesto que tiene su precio. Lo que no cabe duda es que el uso de esta red social puede dejarnos completamente desprotegidos, y lo peor de todo es que Facebook, al modo de los antiguos portales 1.0, quiere que lo hagamos casi todo a través de él. Debemos contemplar que estos dos gigantes van a comenzar a encontrarse, si bien Facebook mantiene sus contenidos cerrados, inaccesibles para los buscadores, y Google se dedica obviamente a lo contrario; debemos ponernos alerta porque ambos están adoptando políticas muy similares de afiliación e incluso sus productos se asemejan en ocasiones. Su objetivo es que el internauta construya su identidad digital a través de ellos y que se identifique inequívocamente mediante sus servicios.

Personalmente, aunque entiendo las virtudes de Facebook, no me acaba de convencer descubrir comentarios personales de personas que conozco a personas que no conozco, curiosear fotos de personas que conozco que han colgado personas que no conozco, que sí que hay un ser un «buenrollista» y aprobar la Amistad de cualquiera que intente acceder a ti, pero el grado de indefensión es tal, el descontrol sobre lo que yo veo y lo que los otros ven de mi es tal, que me abruma y preocupa.

Ante Google, los futuros navegadores ya han dispuestos las armas para hacerle frente y ante sus ansias para seguir recabando datos de sus usuarios mediante el denominado Private Browsing (Firefox) o InPrivate (Explorer), pero ¿qué haremos en un lugar donde su principal finalidad es compartir nuestra vida, nuestros comentarios, nuestros pensamientos con los demás y con el sistema mismo? ¿Debemos de convertirnos en ermitaños digitales, rehuyendo aquello que nos expone, pasando completamente desapercibidos en la época del Personal Branding?

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Los blogs han muerto, ¡larga vida a los blogs!

No me sorprende que la obsolescencia terminológica planificada haya acabado inundando los propios conceptos de la Web 2.0. Así, si la propia Web 2.0 dispuso de un proceso de ensayo y error hasta la adecuación de su definición y aceptación definitiva, ahora toca destronar de su puesto de privilegio dentro de ella que hasta ahora los blogs disponían. Esos objetos tecnológicos que cambiaron «La Conversación» de las empresas con sus clientes y partners dentro de la web siguiendo el dictado del Manifiesto Cluetrain, aquellos que iban a refundar el periodismo añadiéndole el término descriptivo de número de versión Periodismo 3.0 o Periodismo Ciudadano, aquellos que sirvieron para conducirnos a la idea de Long Tail; se encuentran inútiles frente a su obsolescencia más inmediata, tornándose en herramientas fútiles por ser “tan del 2004”.

El texto Twitter, Flickr, Facebook Make Blogs Look So 2004 (Twitter, Flickr, Facebook hacen a los Blogs parecer tan del 2004) de Paul Boutin ha creado una gran controversia dentro de la Blogosfera sobre el alcance y la certeza que este texto encerraba. En Mangas Verdes, Vida de un Consultor, Enrique Dans o en Error500, lanzaban sus reflexiones a la vez que incluso los medios de comunicación se aventuraban a recoger la controversia junto con reflexiones de expertos del mundo digital. Si a esto añadimos el último informe de Technorati sobre el estado de la Blogosfera correspondiente a 2008, donde se asegura que el 46% de los bloguers ya publican en blogs profesionales, aunque por supuesto que los datos se han puesto en solfa puesto que Technorati ya no es un referente a la hora de medir las métricas de la Blogosfera debido a su obsolescencia y falta de dinamismo.

Pero es posible que Boutin tenga su parte de razón si consideramos los hábitos comunicativos y de uso que los internautas han ido desarrollando gracias a la creación de los servicios de microblogging y de Redes Sociales actualmente disponibles en Internet. De este modo, si los blogs fueron catalizadores de la comunicación y la información durante los hechos del 11-S, actualmente son otras las herramientas web las que se convierten en los conductores de la información. A los hechos podemos remitirnos como bien recoge Juan Varela en su texto, Estudiantes alejados de los medios de comunicación, aportando unos datos muy interesantes sobre el uso que dieron los estudiantes universitarios de la Web 2.0 tras el reciente atentado de ETA en el aparcamiento de la Biblioteca de la Universidad de NavarraAquí también tenéis una recopilación muy útil respecto a esto-. Tal vez las Redes Sociales, su sentido de comunidad, sus posibilidades a la hora de coordinar acciones, junto al microblogging que dispone de elementos y posibilidades más dinámicas que un blog, hayan destronado a las bitácoras de uno de sus objetivos. Puede ser que debido a que simplemente se hayan diseñado herramientas mucho más capaces y dinámicas que disfrutan de una mayor potencialidad otorgando un mayor margen de maniobra a los internautas a la hora de gestionar crisis.

Sin embargo, esto no quiere decir que los blogs deban de ser defenestrados inmediatamente. Aún disponen de una gran potencialidad comunicativa, de creación de nanoaudiencias y de gestión de crisis que no alcanzan (todavía) otras herramientas de la Web 2.0. Puede ser que un internauta, en el sentido estricto del término, no necesite de los blogs para compartir fotografías, vídeos, pensamientos en 144 caracteres o establecer relaciones sociales con amigos y compañeros. Sin embargo, los blogs aún poseen elementos muy interesantes para seguir explorando sus potencialidades y sus posibilidades. Hay blogosfera para rato.

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La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (y 5): Conclusiones

La Web 2.0 y más específicamente la Web Social son conceptos que se han popularizado en los últimos dos años pero de los que no se ha estudiado con suficiente detenimiento su éxito e implantación dentro de los ámbitos profesionales. Concretamente, dentro del colectivo de los Bibliotecarios y los Documentalistas, las actividades destinadas a la promoción de estas nuevas herramientas tecnológicas se han multiplicado sin que exista una conciencia clara si realmente se estaba produciendo una interacción y un aprovechamiento real de las mismas. Una de las herramientas necesarias y con mayor proyección futura son sin duda las Redes Sociales en Internet donde los profesionales de la Información construyen, muestran y comparten (Dependiendo del caso) las relaciones profesionales que han venido desarrollando a lo largo del tiempo.

En los textos precedentes a éste (Cuyos enlaces se encuentran más abajo) trataban de aproximar las distintas posibilidades y las características de tres de las redes más importantes que actualmente se vienen utilizando en España por parte de los internautas, a saber, Facebook, Xing y LinkedIn. En nuestra pequeña introducción a la realidad de las Redes Sociales, nos hemos detenido en una Red Social generalista, donde se entrecruzan distintas opciones para el ocio y la comunicación, y dos con marcado perfil profesional donde se busca la interacción profesional más allá de las opciones de compartir fotografías y experiencias que ofrece de una forma mucho más decidida Facebook. La popularidad de Facebook es claramente aplastante sobre las otras dos, así en el gráfico inferior, podemos comprobar la evolución del tráfico entre los tres sitios webs, desmarcándose en gran medida Facebook.

En contraposición, debemos situar las otras dos Redes Sociales profesionales estudiadas, LinkedIn y Xing, ya que la primera está desarrollando una gran popularidad, frente a la segunda más veterana en el ámbito hispano ,y seguramente con mayor número de perfiles. Sin embargo, LinkedIn está comenzando a buscar su nicho de mercado en el idioma español desarrollando su interfaz específico para esta lengua por lo que su popularidad es previsible que se incremente entre los hispanohablantes. Por otro lado, la equivocación en el modelo de negocio de Xing tras la compra de otras dos Redes Sociales muy populares eConozco y Neurona puede que haya supuesto una ventaja competitiva a LinkedIn dentro de este mercado y del que Xing le cueste recuperarse.

Hemos realizado una aproximación muy básica dentro de las tres redes, analizando más sus posibilidades y el juego que podrían aportar en un futuro para la realización de un estudio más profundo y detallado de los profesionales que mantienen sus perfiles dentro de ellas que extrayendo conclusiones interesantes. De hecho, nos ha sorprendido que la presencia declarada de bibliotecarios y documentalistas dentro Facebook era casi testimonial, tal vez porque es un producto que no está diseñado necesariamente para el establecimiento de relaciones estrictamente profesionales y sus usuarios así lo perciben, a pesar de disponer de las opciones y el potencial para serlo. Esta baja presencia de personas que han rellenado sus perfiles declarándose como profesionales de la información nos conduce a entrar necesariamente en la consideración de analizar el porcentaje de perfiles completos disponibles en las redes a estudiar. Por supuesto que éste sería uno de los puntos más interesantes a estudiar, ya que la calidad y cantidad de información a recoger y analizar pasaría necesariamente por ese punto.

Otro de los aspectos criticables -y aceptado todo sea dicho- a esta primera aproximación es lo básico de nuestras consultas. Nuestra lectora Gamoia nos advertía de la necesidad de la utilización de otro tipo de combinaciones en otras variedades idiomáticas del estado Español, como bibliotecari o bibliotecària en catalán, ya que de lo contrario nos encontrábamos obviando a una parte de la población que se había dado de alta en las Redes utilizando el lenguaje que utiliza habitualmente en su lugar de trabajo habitualmente. Este punto es, sin lugar a dudas, muy interesante en el que detenerse si se realizase un estudio dentro del ámbito geográfico español, a la vez que sería necesaria la confección de un listado de términos bajo los que los profesionales de la información se encuentran identificados dentro de estas redes como, por ejemplo, arquitectos de la información. Por otro lado, la realización de un estudio mucho más detallado por ámbito geográfico sería al mismo tiempo sugerente, aunque habría que ampliar el control de vocabulario a otros términos utilizados en América Latina como Bibliotecología en detrimento de nuestra Biblioteconomía.

La profundidad sobre las cuales se realizan las búsquedas dentro de las bases de datos de estas Redes Sociales es otro de los aspectos en los que detenerse.  Según la experiencia desarrollada en este pequeño estudio, los resultados más interesantes los obtendríamos en Xing (Que nos permite realizar consultas sobre toda la base de datos hasta 300 registros) en detrimento de LinkedIn que en su forma más básica nos devuelve hasta 100 resultados aunque en su versión de pago no se alcanzaría la cifra de 300. Asimismo, debemos tener presente que los usuarios pueden haber creado dos perfiles similares ante el olvido de claves lo cual nos daría registros duplicados con información más actualizada el uno que el otro.

También es interesante el uso del idioma que se realiza en estas dos Redes Sociales. De esta manera, se detecta un uso del término anglosajón Librarian dentro del ámbito español mucho mayor en LinkedIn que en Xing, posiblemente debido a que hasta hace poco LinkedIn no ofrecía una interfaz traducida al castellano.

La cantidad de relaciones es otro de los extremos completamente necesarios a estudiar, así como la actividad que los usuarios despliegan dentro de estas redes. Por supuesto que la riqueza de las dos redes profesionales, más allá de Facebook, localizando otros profesionales de la información de otros ámbitos lingüísticos y geográficos es incuestionable, a la vez que se detecta su volumen y el número de relaciones. Por otra parte, los estudios universitarios realizados hasta el ejercicio de la profesión, la cantidad de trabajos desempeñados, en qué organizaciones y la calidad de los mismos son otros de los datos a estudiar que sin embargo se nos limitaría el acceso por las propias políticas de privacidad de estos sitios web, Además, por la propia configuración del sistema, nos encontremos limitados a la cantidad de perfiles a recuperar , descarta que podamos conseguir resultados relevantes según qué ecuaciones de búsqueda lancemos, así como la detección de su uso real sobre una población determinada de sus usuarios para poder realizar comparaciones entre ambas Redes Sociales.

Más información:

  1. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (1): Introducción
  2. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (2): Facebook
  3. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (3): LinkedIn
  4. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (4): Xing
  5. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (y 5): Conclusiones
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La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (4): Xing

Xing pertenece a la compañía alemana Open Business Club que decidió a adquirir dos de las principales Redes Sociales en Internet en castellano durante el año 2007: Neurona y eConozco. Con más de 6 millones de perfiles, y tras la absorción de las dos compañías, puede considerarse que Xing disponía de la mayor popularidad en Redes Sociales profesionales dentro del ámbito hispano. Sin embargo, la transición desde un modelo casi abierto desde las dos redes compradas hacia un modelo completamente de pago dañó su crecimiento y actualmente dispone de un modelo mixto: De pago y premium.

Realizando las consultas para nuestro estudio, nos hemos encontrado que podíamos realizar la extracción de datos mediante dos opciones: Sobre todos los perfiles dados de alta en Xing o sólo a través de nuestros contactos hasta el segundo nivel. Realizando una pequeña prueba en nuestra búsqueda genérica con los términos bibliotecario, bibliotecaria y documentalista hemos obtenido como resultado unos 300 perfiles que es el número máximo de resultados que Xing permite consultar. Ante esto y la imposibilidad de obtener resultados más ajustados, hemos tomado la resolución de realizar dos tandas de consultas. Por un lado, al igual que realizamos en Facebook, sobre toda la base de datos de Xing y, por otro, a semejanza con lo que hicimos en LinkedIn sobre nuestros contactos hasta el segundo nivel (Señalar que en ambos casos la profundidad de las búsquedas son equivalentes).

Consultas hasta el segundo nivel de nuestra red de contactos

Desgraciadamente, Xing no nos provee información sobre la cantidad de perfiles sobre los que estamos realizando las consultas, al contrario que sucedía con LinkedIn, por lo que es difícil realizar una comparación sobre los mismos. Por otro lado, habría que realizar un análisis del nivel de actividad de nuestros contactos dentro de Xing (Número de contactos de nuestros contactos por ejemplo) aunque he de decir que aparentemente es mayor en LinkedIn que en Xing puede que por las circunstancias anteriormente detalladas. En cualquier caso, los datos que arrojan nuestras consultas son los siguientes:

Total Hombre Mujer NS/NC
Palabra Clave: Bibliotecario 13 9 4 0
Palabra Clave: Bibliotecaria 13 0 13 0
Palabra Clave: Documentalista 52 20 32 0
Puesto Actual: Bibliotecario 4 3 1 0
Puesto Actual: Bibliotecaria 2 0 2 0
Puesto Actual: Documentalista 27 13 14 0
Empresa Ahora: Biblioteca 6 3 3 0
Genérico: Biblioteconomía 16 7 9 0
Genérico: Documentación 44 14 30 0

Consultas sobre toda la base de datos de perfiles

Finalmente, teniendo presente la limitación de consulta que supone la devolución de un máximo de 300 perfiles, hemos realizado una serie de consultas intentando obtener datos lo más relevantes posible y que, en este caso, tratasen de ser más precisos para que los resultados fueran representativos. Para ello, hemos tratado de restringir el ámbito geográfico en España por cuestiones prácticas, aunque esto no quiere decir que no fuese relevante una muestra sobre cada país de América Latina.

Total Hombre Mujer NS/NC
Puesto Actual: Bibliotecario 185 173 12 0
Puesto Actual: Bibliotecaria 300 0 300 0
Puesto Actual: Bibliotecario | País/región (profesional): España 66 56 10 1
Puesto Actual: Bibliotecaria | País/región (profesional): España 147 0 146 1
Puesto Actual: Documentalista | País/región (profesional): España 300 102 198 0
Genérico: Biblioteconomía 225 68 157 0
Genérico: Documentación | País/región (profesional): España 300 131 169 0
Empresa Ahora: Biblioteca 287 97 187 3
Puesto Actual: Librarian 1 0 1 0

Más información:

  1. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (1): Introducción
  2. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (2): Facebook
  3. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (3): LinkedIn
  4. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (4): Xing
  5. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (y 5): Conclusiones
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La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (3): LinkedIn

LinkedIn es una Red Social en la Web norteamericana nacida en diciembre de 2002, aunque lanzada definitivamente en marzo de 2003. Hasta hace poco se encontraba tan sólo en inglés, aunque recientemente disponemos la opción de mostrar la interfaz en castellano. Nos encontramos frente a una de las Redes Sociales más importantes del mundo, que emplea a 350 personas aproximadamente, con un crecimiento muy interesante en cuanto a tráfico y que se encuentra diseñando su propia red publicitaria. Sin duda, los profesionales de la información encontrarían de interés estar presentes dentro de ella para establecer puentes con otros bibliotecarios y documentalista desde un enfoque un poco más formal que en Facebook.

En cuanto a las búsquedas realizadas, en esta ocasión, LinkedIn, que dispone de una versión gratuita y una versión premium de pago, tan sólo nos permite realizar las consultas sobre la red de contactos que tengamos establecida según la teoría de seis grados de distancia pudiendo acceder hasta el tercer nivel. En mi caso particular, sólo puedo acceder a un número aproximado de 51.800 perfiles, por lo que los resultados pueden diferir según se realice con distintos perfiles con cierto volumen de contactos.

De nuevo disponemos de una caja de búsqueda genérica y sobre ella vamos a realizar nuestras primeras tres búsquedas: Bibliotecario, bibliotecaria y documentalista.

Todos Hombre Mujer NS/NC
Bibliotecario 15 11 4 0
Bibliotecaria 18 0 17 1
Documentalista 35 15 20 0

Por otra parte, al igual que en Facebook, se nos permite realizar búsquedas de una manera avanzada dentro de una página específica diseñada con esta finalidad. Al contrario de lo que sucedía en Facebook, se nos permite la búsqueda mediante Palabras Clave o Keywords que se realizarían sobre todos los campos del perfil pudiendo combinarlo con distintos campos concretos para poder refinar la búsqueda. Esta circunstancia la hemos aprovechado para concretar alguna búsqueda que en la anterior Red Social estudiada no nos permitía realizar.

Total Hombre Mujer NS/NC
Cargo: Bibliotecario 15 11 4 0
Cargo: Bibliotecaria 18 0 17 1
Cargo: Documentalista 35 15 20 0
Cargo: Librarian / País: España 33 13 20 0
Empresa: Biblioteca 24 8 14 2
Palabras Clave: Biblioteconomía 48 21 27 0
Palabras Clave: Documentación 82 40 42 0

Como en la ocasión anterior, se detallan el campo desde el cual se realizó la búsqueda junto con el término utilizado con ella, realizándose una división por sexo del número de perfiles recuperados.

Más información:

  1. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (1): Introducción
  2. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (2): Facebook
  3. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (3): LinkedIn
  4. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (4): Xing
  5. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (y 5): Conclusiones
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La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (2): Facebook

Uno de los lugares más populares en las Redes Sociales en Internet es Facebook. Nos hemos centrado en ella debido a la aparente buena representatividad de los profesionales de la información dentro de ella, de hecho, esta presencia se ha reforzado con la creación, por parte del equipo de redacción de la revista especializada El Profesional de la Información, del Grupo El Profesional de la Información – EPI en ella y que actualmente cuenta con 380 miembros.

Por otro lado, aunque ya lo indicamos en el texto anterior, el objetivo de este sitio web es el desarrollo de relaciones sociales no necesariamente enfocadas a los contactos profesionales, disponiendo un enfoque mucho más informal y ocioso que las otras dos Redes Sociales a estudiar. Las consultas se realizan sobre toda la base de datos de usuarios que dispone Facebook, aunque apenas se puede consultar nada dentro de los perfiles puesto que se debe ser aceptado como «amigo» para su visionado.

Las consultas a la base de datos se han abordado a través del buscador genérico de la página web, situado en la parte superior derecha una vez que el usuario se ha logueado dentro de ella. Las tres consultas lanzadas han sido: Bibliotecario, Bibliotecaria y Documentalista, obteniéndose los siguientes resultados:

Total Hombre Mujer NS/NC
Bibliotecario 17 12 3 2
Bibliotecaria 37 0 35 2
Documentalista 21 7 14 0

Nótese que la columna correspondiente al NS/NC se debe a que algunos usuarios de Facebook utilizan seudónimos o acrónimos para identificarse dentro de la Red Social, por lo que aunque se han contabilizado no ha podido determinarse su género. Por otro lado, es interesante señalar que en distintas búsquedas los profesionales de la información se consideraban indistintamente como Bibliotecario/Documentalista por lo que el perfil se encuentra presente en ambas búsquedas.

Intentando mejorar el alcance de este pequeño estudio, se han consultado otros aspectos de los profesionales de la información más allá de la denominación que hacen de sus respectivos puestos de trabajo. Así pues se han intentado obtener datos referidos a las carreras, los puestos específicos desempeñados y las empresas dentro de las plantillas de búsqueda avanzada. de perfiles

La imagen de la izquierda corresponde a las opciones de búsqueda que nos ofrece Facebook a octubre de 2008. Teniendo presentes los resultados anteriores, no se ha dispuesto ninguna limitación de ámbito geográfico que, como se verá, posteriormente se deberá adoptar dentro de otras redes para poder realizar un análisis mínimo de datos.

  Total Hombre Mujer
Genérico: Biblioteconomía 26 11 15
Genérico: Documentación 63 20 43
Carrera: Biblioteconomía 5 2 3
Carrera: Documentación 7 4 3
Puesto: Bibliotecario 0 0 0
Puesto: Bibliotecaria 3 0 3
Puesto: Documentalista 3 0 3
Empresa: Biblioteca 1 0 1
Puesto: Librarian / País: España 0 0 0

En el cuadro superior, detallamos en cada fila el campo y el término para realizar la consulta. De esta manera, «Carrera: Biblioteconomía» correspondería a la Búsqueda de Perfil dentro campo «Carrera» utilizando el término «Biblioteconomía».

Más información:

  1. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (1): Introducción
  2. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (2): Facebook
  3. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (3): LinkedIn
  4. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (4): Xing
  5. La Biblioteconomía y la Documentación en las Redes Sociales de Internet (y 5): Conclusiones
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